Llegaba a trabajar, cumplía, tomaba decisiones y nunca fallé a una junta (bueno, quizás a algunas sí, pero con un pretexto con el que me mentía a mí mismo).

No había una alarma. La empresa seguía operando. Y cuando sigues “funcionando”, es muy fácil confundir “funcionar” con “estar bien”.
Seguir cumpliendo puede ocultar que llevas tiempo rindiendo por muy debajo de tu nivel

El 85% aquí no es una métrica. Es una forma de nombrar esa distancia silenciosa entre cumplir y rendir como sabes que puedes.

Un atleta profesional tiene personas midiendo su sueño, recuperación y rendimiento. ¿Pero quién mide el rendimiento del CEO?

Ya no era cuánto tomaba.
Era cuánto me estaba costando.

El costo no siempre aparece en una gran crisis.
A veces aparece en una conversación que no tuviste porque no tenías la energía o paciencia.
“Ese fue el problema”
Dos años sin una sola copa de alcohol, pero sobre todo, entender el bajo rendimiento que llevaba, las decisiones sin la mente clara y todo aquello que normalizaba mientras seguía “funcionando”.
SI QUIERES IR MÁS A FONDO
Descarga el e-book aquí: Ese fue el problema.

No escribí estas páginas para decirte qué hacer, sino porque yo tampoco entendí el costo de normalizar esa brecha.
En este e-book comparto lo que aprendí tras dos años sobrio después de veinte años tomando: comparto cómo medí el impacto real en mi rendimiento para recuperar el 15% de mi capacidad.
No es una lección de moral, sino de tomar el control de tus decisiones antes de que lo haga la costumbre y la inercia social.
Descarga el e-book completo aquí: Ese fue el problema.
